La nueva socialdemocracia

Las llamadas elecciones primarias del PSOE han sido una fiesta de la democracia y de la participación política. Un acontecimiento que muchos ciudadanos progresistas estaban esperando que sucediera por lo menos desde las concentraciones del 15 M. En efecto, allí nació todo, en cierto modo. Allí nació la nueva política y allí nacieron algunos de los movimientos sociales que más han contribuido a revitalizar la democracia. Desde entonces la política no ha hecho más que cambiar: nuevos actores como Ciudadanos y Podemos, nuevas amenazas como las del populismo en América y en Europa, nuevas tragedias como las de los refugiados de Oriente Medio. Y sobre todo nuevas incertidumbres y nuevos temores: crisis económica, crisis de confianza, Brexit, crisis generalizada de la socialdemocracia….

En España hemos pasado nuestro propio calvario. Un partido socialista dividido y hundido tras las elecciones generales, asistiendo distraído al espectáculo de una marea de corrupción, hasta límites insospechables, en todos los niveles del partido que sustenta al gobierno conservador. Pero pareciera que el síndrome de D. Tancredo, al que nos ha acostumbrado Mariano Rajoy, hubiera infectado al propio Partido Socialista: en tiempos de tribulación, no hacer mudanza. Todos quietos, y a esperar que todo vuelva a su cauce: los líderes saben lo que nos conviene a todos y los revoltosos solo tienen que seguir clamando hasta que se cansen, porque se cansarán….

Pero no fue así. En el seno del PSOE había suficiente cabreo e inquietud acumulada para que pudiera prender la mecha de la ilusión a poco que alguien se propusiera encenderla son suficiente determinación. Este ha sido el papel de Peddro Sánchez y esta ha sido la génesis de lo que pasó el domingo. Los socialistas han seguido en masa a un líder que simplemente les ha demostrado que las cosas se pueden hacer mejor, con más integridad moral y con más sinceridad.

Ahora no hay tiempo que perder. El congreso federal del PSOE está a las puertas y en él se deciden dos cosas importantes: la configuración de la nueva ejecutiva, que estará formada, con toda seguridad, por jóvenes políticos entusiastas, capaces de recuperar el activismo militante del que han hecho gala en la campaña de las primarias; y el diseño de la ponencia política, que ahora tendrá como referencia no solo ni principalmente el borrador preparado precipitadamente por la gestora, sino sobre todo el documento programático de Pedro Sánchez que, desde su primera página, canta a todos los vientos que de lo que se trata es de definir una nueva socialdemocracia, y que se ha visto enriquecido con miles de aportaciones de los militantes a lo largo de toda la campaña.

Algunos viejos socialistas están aterrados. Acostumbrados a lo de siempre, tiemblan ante la incertidumbre de los nuevos tiempos. Mensaje para ellos: que no tiemblen. Que celebren más bien la oportunidad que van a tener: puede ser la última vez que pase por delante de nosotros la caravana de reformas que nos permitirá definir la nueva identidad de la izquierda, en España y en Europa. No la perdamos añorando viejas glorias. Miremos al futuro todos juntos con Pedro Sánchez.

Onda Cero Salamanca 23/05/2017

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El debate del PSOE

Ayer asistimos a un acontecimiento político importante: los tres candidatos de las primarias del PSOE llevaron a cabo un debate público ejemplar. Cada uno defendió su posición sin ambigüedad, aunque no con el mismo rigor en cada caso, y en general se mantuvieron las formas de cortesía elemental para este tipo de debates. Así que, lo primero ¡enhorabuena! Y no seamos cenizos los comentaristas: el PSOE no pasa por sus mejores momentos, pero no amenaza ruina inminente. Si nos quejamos de que los partidos no asumen compromisos,  no deberíamos luego hacer aspavientos cuando un partido se abre a la sociedad de esta manera escandalizándonos porque el debate va producir brechas internas insuperables. La política requiere debate de ideas y eso fue lo que hubo ayer en el PSOE. Así que  bienvenida sea la discusión y la polémica.

¿Cuál es el balance general?

En mi opinión Susana Díaz consiguió reforzar su imagen de candidata sólida, obsesionada con ganar a cualquier precio, y con un marchamo de liderazgo partidario con solera. Su actuación, de todas formas, desveló el alto nivel de inseguridad que debe estar sintiendo. Si no fuera por eso, no habría arremetido contra Pedro Sánchez como lo hizo (“El problema eres tu, Pedro”, le soltó a bocajarro). Ni hubiera concentrado todos sus argumentos en un dato solo parcialmente significativo, el descenso electoral experimentado por el PSOE en los últimos comicios. No sé si los partidarios de Susana Díaz se dan cuenta cabal de a dónde conducen sus argumentos: si se empeñan en seguir justificando la operación de acoso y derribo contra el Secretario General, en el futuro todo estará permitido y de esta forma están firmando la sentencia de muerte para la organización del Partido Socialista.

Patxi López lo vio muy bien y de hecho fue el único de los tres candidatos que aportó soluciones concretas para mejorar la situación. Entre ellas, una reforma de los estatutos del partido que regule la moción de censura interna. Pero cometió errores importantes: no explicó su cambio de chaqueta después del famoso comité federal de octubre, ni se mostró interesado por diferenciar su discurso del de Susana Díaz, y no pudo evitar que de vez en cuando le asomaran las garras dispuestas a destrozar a su antiguo jefe, Pedro Sánchez. (¿A qué viene, por ejemplo, la trampa que intentó tenderle a propósito del nacionalismo?).

En cuanto a Pedro Sánchez, la verdad es que tenía poco que ganar en este debate. Es el único que se presenta con todas las cartas boca arriba y es al único al que los militantes del PSOE pueden reconocer una actitud coherente hasta el final. Ha hecho su trabajo, ha inaugurado una nueva vía de participación en la política progresista que estará abierta a todos los españoles si él gana estas elecciones internas. Su reto más importante ahora es ganar la mayoría de delegados al próximo congreso federal y conseguir que sus principios programáticos se incorporen como enmiendas a la ponencia preparada de antemano por la Gestora. Yo creo que va a ganar.

Onda Cero Salamanca 16/05/2017