Un pacto por la ciencia

Ya habíamos anunciado que la semana pasada íbamos a presentar en Madrid el informe de la Fundación  Alternativas sobre el estado de la ciencia en España. Y así fue. El acto se celebró en el Congreso de los Diputados en una sala repleta de científicos, políticos y periodistas. Creo que merece la pena que volvamos hoy sobre el tema. Así que resumiré ahora el contenido esencial de lo que allí se dijo.

En primer lugar, se detecta un gran consenso en el diagnóstico de la situación de la ciencia en España. Dicho en pocas palaras: el desarrollo de la ciencia ha progresado mucho en nuestro país hasta alcanzar cotas máximas al inicio de la crisis económica. Desde entonces (2010) la situación se ha deteriorado, ha disminuido el esfuerzo de España en Investigación y Desarrollo, se han perdido miles de puestos de trabajo para jóvenes investigadores, y ha descendido el nivel de competitividad internacional de nuestras instituciones científicas. El resultado es que España ha empeorado significativamente su posición y cada vez parece más lejana la posibilidad de recuperar el paso. Puede haber diversos matices pero en las grandes líneas de este diagnóstico de la situación  existe un amplio consenso entre los expertos.

¿Qué se puede hacer?

Hay dos líneas posibles de respuesta. Una consiste en echarle todas las culpas al gobierno y esperar a que este cambie para que cambie también la política de la ciencia y la tecnología en nuestro país. La otra es promover desde ahora mismo un gran pacto por la ciencia, abierto no solo a todos los partidos políticos, sino a la sociedad en general, a las empresas, a los trabajadores y sus organizaciones, a los movimientos sociales y las ONGs. Un gran pacto cívico por la ciencia. En el documento de la Fundación Alternativas quedan recogidos los puntos principales que debería abarcar ese pacto. En mi opinión (y así lo expuse en el acto del Congreso) son estos:

1) Un compromiso de esfuerzo en la financiación de la ciencia y la tecnología que nos permita alcanzar en el horizonte temporal de 2025, el nivel de gasto efectivo (no solo presupuestado) del 2% del PIB en investigación y desarrollo, equivalente al promedio actual en Europa.

2) Un cambio en los sistemas de gestión de la investigación, que confíe en la autonomía y la responsabilidad de los científicos, permitiendo una gestión más flexible y menos burocrática, abierta a la movilidad y competitividad internacional de la ciencia que se hace en España, y orientada a la rendición de cuentas ante la propia comunidad científica y el conjunto de la sociedad.

3) Creación de programas y estructuras institucionales que faciliten la implicación de los ciudadanos en la política científica, facilitando su participación en debates sociales sobre los objetivos de la investigación y las consecuencias del desarrollo tecnológico. Para ello, además de promover programas de divulgación y educación científica, se propone la creación en el Parlamento de una Oficina para la Evaluación de Opciones Científicas y Tecnológicas, que facilite el acceso de los parlamentarios a la información científica, y también el acceso de los ciudadanos a los debates sociales y políticos en torno a las cuestiones de ciencia y tecnología.

Onda Cero Salamanca 30/01/2018

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s