Materia y forma

Aristóteles decía que todas las cosas están compuestas por dos principios, la materia y la forma. Materia es aquello de lo que están hechas las cosas. Forma es lo que hace que las cosas compuestas de materia sean lo que son. La materia de una mesa es la madera de la que está hecha, si es que es una mesa de madera. La forma es lo que hace que esos trozos de madera sean una mesa y no, por ejemplo, un árbol o una silla. Esta teoría aristotélica se denomina hile-morfismo (hylé significa materia en griego, y morfé forma).

Podríamos recuperar la vieja teoría aristotélica para entender algunas de las cosas que vivimos en nuestros días. Por ejemplo, hace poco se ha celebrado en Barcelona el foro mundial de la telefonía móvil  y ha habido un montón de noticias sobre las maravillas tecnológicas del momento. Y hace poco también se celebraba en Madrid la feria internacional de arte, ARCO. ¿En qué se parecen los dos acontecimientos?. Con una perspectiva tradicional diríamos que ARCO es el imperio de las formas, del arte puro, del gusto desmaterializado. Mientras, la feria de los móviles debería verse como una evento tecnológico, dedicado a la materia bruta, la técnica, la industria y las máquinas.

Pero si nos fijamos un poco más, veremos fácilmente que lo que nos están ofreciendo en Barcelona es casi todo inmaterial. Sí, son nuevos terminales telefónicos, pero ¿para qué sirven? Son máquinas de procesar y transmitir información. Todo su valor está en la información que procesan y en la formas como lo hacen, no en la materia de la que están hechos. Y valen lo que valen porque sus prestaciones triunfan como parte de las formas que configuran nuestras vidas: las redes sociales, los datos masivos, la computación en la nube…

Es la tecnología más inmaterial que ha disfrutado la humanidad desde que existe. En cambio el arte, que representa el imperio de las formas, es inseparable de los soportes físicos. A veces es solo eso, soporte físico, materia bruta casi informe.

Creo que Aristóteles se equivocaba. Porque lo que da entidad a las cosas es su composición material no su forma etérea. Lo que ocurre es que durante siglos en nuestra cultura occidental y cristiana nos hemos acostumbrado a pensar que la materia informe es algo malo, mientras que las formas puras, angelicales, son los habitantes del mundo mágico de las  ilusiones. Y ahora por fin tenemos acceso a unas tecnologías que parecen hechas por manos de ángel: es el triunfo de la información sobre la materia, es decir de las formas.

Materia y forma, arte y tecnología, redes e información, demonios y ángeles: seguimos atrapados en el hilemorfismo aristotélico.

 

Onda Cero Salamanca 14/03/2017

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s